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Hipertensión, resistencia desde la naturaleza PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Redacción   

Se le conoce como muerte silenciosa, dado que normalmente no presenta síntomas y que es necesaria la intervención de un especialista de la salud para detectarla. La hipertensión es, para los que la padecen y sus familiares una fuente de inquietud, principalmente por los trastornos y perturbaciones que afectan al organismo y por las complicaciones que se derivan de no controlarla eficazmente:  

Prevenir y controlar una enfermedad sin síntomas 

Las personas con hipertensión pueden ver afectados sus riñones, tienen tres veces mas posibilidades de desarrollar enfermedades de las arterias coronarias; seis veces mas posibilidades de desarrollar insuficiencia cardiaca congestiva, y siete veces mas posibilidades de tener un derrame cerebral. Sin embargo, la hipertensión puede ser tratada eficazmente, disminuyéndola a niveles manejables y evitando las consecuencias graves, con lo que se mantendría una esperanza de vida normal.

 Siempre es mejor prevenir

En una persona sana, las arterias son fuertes y elásticas, así que cuando el corazón palpita y bombea la sangre hacia éstas, la presión que se genera hace que la sangre circule por todo el organismo de forma natural y normal. En condiciones normales, el corazón laterá de 60 a 80 veces por minuto, cada vez enviando una ola de sangre a las arterias, que elevarán su presión, misma que bajará cuando el corazón descansa entre latidos.

Básicamente la hipertensión se origina con el aumento de resistencia que las arterias ofrecen al paso de la sangre. Ahora bien, en la mayoría de los casos se desconocen las causas de que este padecimiento se origine. Más allá de la raza, la edad y la herencia, que son factores que no se pueden controlar, la bibliografía coincide en algunos factores de riesgo para que la hipertensión se desarrolle, como son la obesidad, el excesivo consumo de sal, el consumo de alcohol, la falta de ejercicio y el estrés. Dado que todos se relacionan con la forma de vida, la prevención es vital.

  • Evite tener una sedentaria o poco activa;
  • Evite consumir alimentos salados y reduzca el consumo de sodio, eliminando la sal, condimentos industrializados,   alimentos enlatados o procesados.
  • Consuma abundantes frutas, vegetales, leguminosas y lácteos descremados, evite frituras y alimentos chatarra.
  • Consuma alimentos ricos en potasio como frutas y vegetales no cocinados.
  • Reduzca al mínimo las grasas animales de su dieta y hágala rica en verduras, legumbres, fruta y fibra.
  •  Evite el sobrepeso y la obesidad.
  • No fume y no frecuente ambientes contaminados por humo de tabaco.
  • Disminuya su consumo de bebidas estimulantes: café, té, bebidas de cola, etcétera.
  • Modere o elimine su consumo de bebidas alcohólicas.
  • Aprenda formas creativas y saludables de manejar el estrés de su vida.

Todo adulto que ha superado los 40 años debe vigilar periódicamente su tensión arterial, sobre todo si tiene antecedentes de hipertensión en sus padres o abuelos.

Las posibilidades

Aunque la hipertensión arterial no puede ser definitivamente curada, existen una serie de hábitos de vida que, unidos a la acción de los medicamentos antihipertensivos, pueden llegar a controlarla de forma sustancial y evitar así sus consecuencias.

Para empezar, siga el tratamiento prescrito por su médico; no es para nada recomendable dejar la medicación sin la autorización del médico, aun cuando la presión arterial se normalice. Cambiar hábitos puede ayudar a que las dosis de medicamento disminuyan, lo que evitará algunos efectos secundarios de estos.

Como en muchos otros padecimientos, el paciente encuentra muy difícil seguir el tratamiento, ya que más allá de tomarse la medicina, implica cambiar el estilo de vida: lo que come y bebe, lo que fuma (los amigos que frecuenta), las actividades que realiza, y esto le pesa. Es muy importante recalcar que, aunque no parezca que está enfermo, la hipertensión es grave, y sus complicaciones más.

Asimismo, existe una gran gama de alternativas para coadyuvar a tener una más que buena calidad de vida.

* Dieta Dash (Dietary approaches to stop hypertension). Una dieta diaria de 8 a 10 porciones de frutas y vegetales, tres porciones de lácteos desgrasados, granos y cantidades moderadas de proteínas animales, más cuatro a cinco porciones de nueces, semillas y legumbres y la reducción de sodio. Es baja en grasa saturada, grasa total y colesterol, a la misma vez que es alta en los minerales potasio, magnesio y calcio, aportados por las frutas, vegetales, leguminosas y lácteos descremados, que contribuyen a "contrarrestar" la presión elevada.

* La relajación es una técnica de autocontrol del sistema nervioso que puede ser utilizada como ayuda para el control de la hipertensión arterial. Los individuos pueden relajarse voluntariamente en distintas situaciones de su vida personal o profesional, lo cual favorece una disminución de la presión arterial por reducción de la activación del sistema nervioso autónomo.

* Fitoterapia. Esta tradición supone el uso de una combinación de plantas para un tratamiento integral: Plantas dilatadoras que rebajan la tensión arterial, plantas diuréticas que eliminan líquidos y expulsan el sodio, plantas antitrombónicas que previenen los coágulos, plantas que reducen el colesterol: muérdago, ajo, apio, olivo, limón, maíz, abedul, achicoria.

 
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